jueves, 12 de noviembre de 2015

Fin de un ciclo

Y al fin llego el día.
Aquel día que veíamos todo tan lejano, cuando recién cruzábamos la sala de kínder, y cuando nuestros mayores intereses eran los dulces.
Aún me acuerdo de mi primer día de pre escolar (nivel medio, antes de pre-kinder); muy muy pequeña, uniformada, feliz.. muy feliz, ansiosa, con ganas de aprender. A pesar que fue hace 15 años, tengo total claridad de mi inocente mente y mis inocentes recuerdos.
Poco a poco fuimos cambiando de salas, fuimos adoptando nuevos compañeros en el camino y también tuvimos que dejar ir a algunos durante el proceso.
Yo nunca pensé que sería una de aquellas, nunca me imaginé que yo fuera una que abandonara el camino cuando faltaba menos de la mitad, pero así fue. El abandono de un camino, es iniciarme completamente e incluirme a un camino semi-formado aquí en Santiago.
Definitivamente un gran paso, una gran aventura que aunque me costó... la disfruté, la viví.
Un gran paso que trajo consigo más que unirme a un nuevo camino, sino que al mío se unieron muchísimas personas muy valiosas, personas que nunca hubiese conocido si el paso del destino no me hubiese puesto este "obstáculo".
Ahí entendí la frase "todo pasa por algo, aunque no lo entiendas en estos momentos".
En principio no entendía nada, no quería irme, me rehusaba a abandonar mi estilo de vida, y sobre todo a mis amigos. Mi mente en plena pubertad me tenía perturbada, no quería venirme. no quería venirme. no quería venirme.
Pero... hoy, viendo hacia atrás, me doy cuenta que fue uno de los pasos más significativos que puede haber tomado mi vida, un desvío necesario e importantísimo.
Así poco a poco fui formando mi vida, fui construyendo mi pensamiento, fui siendo responsable.
Y hoy estoy aquí.
Y mañana es mi último día de enseñanza media.
Dejo atrás quince años de colegio, de uniforme, de reglamento escolar.

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